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1º ESO se inspira en su viaje a Andalucía para crear evocadoras obras literarias

 

Inspirados por su viaje a Andalucía durante este curso y la historia, monumentos y calles de ciudades tan mágicas como Granada o Sevilla, nuestros alumnos de 1º de Educación Secundaria escribieron numerosos e interesantes relatos que recopilaron después en un libro al que titularon Stories of Andalucía and other magic places.

Una obra creada con gran talento y cariño, en cuyas páginas pueden encontrarse infinidad de leyendas y que incluso cuenta con ilustraciones realizadas por los propios alumnos. ¡Gran trabajo, chicos!

 

Algunas de estas historias pueden leerse a continuación. Además hemos recopilado algunas fotos del viaje:

 

El árbol milenario

¡Hola a todos! Mi nombre es Corteza, vivo en los jardines de la Alhambra, aunque mis amigos del resto de Granada me mandan sus hojas para conocer noticias de esa zona.
He vivido casi 2000 años, ahora mismo estamos en el 2016, pero os voy a contar las noticias que tuve y vi cuando los musulmanes invadieron Granada. Es la época más jugosa ya que hay un montón de persecuciones, de desamores…

Yo antes vivía en una explanada muy verde y muy bonita, pero cuando llegaron los musulmanes empezaron a construir la Alhambra, una especie de ciudad para los reyes y nobles de esa época.
Os voy a contar una historia muy bonita sobre la hija del tercer rey musulmán. Esta chica llamada Marta, todos los días venía a tumbase entre mis raíces para leer en voz alta una historia sobre España. Me acuerdo que todos los días a la misma hora venía a leer conmigo.

Un día no llegó, el siguiente tampoco y el otro tampoco; me empecé a preocupar hasta que un día me llegó una hoja de un amigo árbol mío que vivía enfrente del castillo. En la hoja decía que había visto a Marta con un chico en la ventana del castillo. En ese momento sentí celos porque ya no tenía a nadie con quien estar, pero, si Marta era feliz yo era feliz.

Un buen día llegaron Marta y su enamorado junto a mí y empezaron a hablar. Se contaban historias entre ellos mientras se tumbaban en mis raíces para ver las nubes pasar.

Pasaron los años y Marta y Alberto, así es como se llamaba el chico, se casaron junto a mí en una boda muy tranquila. Tuvieron dos hijos, un niño y una niña. Me encantaba verles jugar delante de mí, como Marta les contaba las historias que ella había leído.

Así pasaron generaciones y generaciones hasta que en 1492 echaron a todos los musulmanes de España y convirtieron la Alhambra en un lugar turístico. Ahora he conocido a millones de personas de diferentes nacionalidades paseando por los jardines de la Alhambra.

Y así es como conozco tantos cuentos y tantas historias, si queréis que os cuente alguna podéis venir a los jardines de la Alhambra, el camino de la izquierda, árbol número 7, soy el más antiguo de todos y el más grande. ¡Seguro que me reconoceréis!


Lucía Corral, alumna de 1º ESO A del Colegio Privado San Luis Gonzaga.

 

 

 

La señora de las palomas

Hace mucho tiempo, en el 1300 el reino de Castilla estaba reconquistando Sevilla. Las batallas se situaban todos los días y cada vez los castellanos empujaban más a los musulmanes a dejar la ciudad. Todos los musulmanes se ocultaban en sus casas y en lugares recónditos de la ciudad, todos menos una señora de unos setenta años, que, a pesar del peligro, iba todos los días a la Plaza América, en el parque de María Luisa a dar de comer a las palomas. Desde que era pequeña iba con su abuela todos los días a dar de comer a aquellas aves blancas y torpes. Conocía a todas las palomas con certeza, y distinguía sus rasgos con facilidad.

Mientras crecía su amor hacia ese lugar y hacia sus palomas se hacía mayor. Todos los días sin olvidar ninguno, iba a las dos y media a dar de comer a sus palomas.
Éstas lo sabían y salían de sus escondrijos entorno a esa hora para poder saludar a aquella señora y ya de paso llenarse la tripa.

Cuando, al fin, Castilla tomó Sevilla, la señora dejó de ir allí. Algunos piensan que murió, otros que dejó Sevilla con los demás musulmanes.

Esta es la razón por la cual hay tantas palomas allí, esperan que algún día vuelva a darles de comer. También es la razón por la cual esas palomas son blancas, el afecto que sentía la señora hacia ellas les dio el don de la inmortalidad, por eso son las únicas blancas que quedan.


Guillermo Delgado, alumno de 1º ESO A del Colegio Privado San Luis Gonzaga.

 

 

Las 34 rosas mágicas

Había una vez un chico llamado Mohamed, él era muy pobre, vivía con su madre y con su hermana, sacaban dinero del trabajo de su hermana quien trabajaba como sirviente para un noble. Mohamed también quería ganar dinero para mantener a su familia, así que un día acompañó a su hermana a la casa del noble a pedir trabajo. Dio la casualidad que ese día también estaba allí la princesa Amira.

Era una chica muy guapa y Mohamed al verla esperando en la entrada, la saludó. Ella no le dijo que era la princesa y él no lo sabía. Estuvieron charlando y se enamoraron. Luego Mohamed se dio cuenta de que era la princesa, Amira le dijo que podían verse en secreto porque su padre no le dejaría que se casase con un plebeyo, y así fue pero se fueron enamorando y él se quería casar con ella.

Le pidió su mano a su padre, pero él dijo que no sabía si de verdad la quería o solo era por su dinero, así que trasladó a Amira a lo alto de la Giralda y le dijo a Mohamed que solo se casaría con ella si le traía a la princesa 34 rosas que decían que eran mágicas porque nunca morían, esas rosas se encontraban en África. No lo dudó ni un segundo y se fue de viaje, tardó varios meses pero él solo podía pensar en Amira. Cuando volvió ella le estaba esperando, su padre dio su aprobación y se casaron muy felices.

 


Blanca Villar, alumna de 1º ESO B del Colegio Privado San Luis Gonzaga.

 

 

 

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